Táctica para la escritura de leyendas cortas

A menudo las leyendas cortas tratan acerca de hechos relevantes que sucedieron en el pasado y que por ende deben ser recordados por las siguientes generaciones. Una buena manera de empezar a escribir una de estas historias es imaginando el título que tendrá dicha crónica.

Lógicamente para lograr esto se necesita que el autor ya tenga en mente un punto de partida. De ser posible, platica tus ideas con amigos y familiares para que así decidas si lo que tienes pensado redactar puede ser de interés general o no.

También puedes pedirle a alguno de tus conocidos que te cuente una leyenda que conozca. De ser así, exígele que te brinde la mayor cantidad de datos posibles, pues esto enriquecerá tu texto.

Hablando de esto, debes estar seguro de que las ideas que estás escribiendo en ese momento sean compresibles para tu público objetivo. Es decir, que la trama principal se conecte con cada uno de los párrafos.

En el caso de que vayas a introducir un concepto en tu leyenda corta que sea poco conocido, asegúrate de brindarle al lector un significado claro y conciso sobre el mismo.

También es importante que revises bien las causas y las consecuencias que sufrirán tus personajes principales a lo largo de la historia, pues no olvides que las leyendas deben contar con cierto porcentaje de verosimilitud.

Otro punto a considerar es el que tiene que ver con la elección del sitio en donde se llevará a cabo la acción. Puede ser un poblado cercano a tu ubicación o bien otro completamente distinto. Por ejemplo, puedes estar viviendo en estos momentos en Colombia, pero redactar una leyenda que ocurrió en Uruguay.

Solamente que para hacer esto es indispensable que te documentes bien sobre el tema, ya que puede haber personas que también conozcan esa narración.

Finalmente, no te olvides de revisar con detenimiento la ortografía de tu obra (esto incluye también el uso de tildes y/o signos de puntuación).