Cuentos cortos cómicos

Algunas veces, se requiere relatar una historia de manera tal que resulte cómica o graciosa, ya sea para hacer olvidar a sus oyentes una situación que les preocupe o simplemente para que todos pasen un rato agradable.

Esta clase de cuentos cortos cómicos puede ser expresada de manera oral o bien escrita, dependiendo de las necesidades que se tengan en ese momento. También, cabe mencionar que los personajes que aparezcan en la crónica pueden ser inventados o reales.

Muchas personas que se dedican al humor, lo que hacen es transformar una anécdota común y corriente en un hecho humorístico. Algo que no se debe olvidar es que el desenlace debe ser inesperado.

Si el cuento se expone de manera oral, el interlocutor debe ser lo suficientemente ágil y avispado para transmitir las emociones que en ese momento está experimentando el personaje central de la obra. De lo contrario, la audiencia se aburrirá.

Otra característica de los cuentos cortos cómicos es que en ellos no siempre los protagonistas son los que se roban “el show”. Lo que intento decir es que en algunas historias hay personajes secundarios tan buenos que son capaces de ganar protagonismo mediante las acciones que llevan a cabo.

Una primera idea para escribir un cuento de este estilo podría ser la siguiente:

Un hombre que va caminando por la calle desea comprar una taza de café, más se da cuenta de que olvidó su cartera en casa. De pronto, delante de él aparece una brillante moneda de un dólar. Se agacha a recogerla pero en ese momento una corriente de aire hace que la moneda se ponga de canto y comience a rodar calle abajo.

El sujeto corre a toda prisa con el propósito de alcanzarla, más cuando está a punto de sujetarla con las manos, la moneda cae en una alcantarilla. Él alza la vista y se percata de que la coladera se ubica justo enfrente de la cafetería.