Pequeños mitos cortos La leña verde

Pequeños mitos cortos La leña verde

Estoy casi seguro de que has escuchado por lo menos una vez los pequeños mitos cortos que dicen que una de las formas más factibles de deshacerse de las brujas es quemándolas en una hoguera con leña verde.

Pues bien ¿Sabías que en un principio la madera que se utilizaba para eso era común y corriente y que no fue sino hasta después de lo que ocurrió en una ocasión que la gente comenzó a decir que tenía que ser una leña de color verdoso?

Así es. Todo ocurrió en un poblado semiárido del país en donde había muchas más mujeres que hombres. El principal motivo de esto era porque sus hijos y maridos habían tenido que irse a otros lugares para encontrar mejores oportunidades de trabajo.

Las personas que llegaban a este pueblo, pronto se daban cuenta de esta situación y comenzaron a propagar historias terroríficas con los pueblos vecinos. Argumentando que las féminas que habitaban ahí eran brujas y que seguramente utilizaban a los hombres como un elemento infaltable de sus conjuros malignos.

Algunos de los pocos varones que aún residían ahí, llevaron a un párroco para que santificara el lugar y así se terminaran los supuestos encantamientos.

La primera de las mujeres que atraparon respondía al nombre de Hilda y era la encargada del orfanato. En ese sitio sólo había adolescentes del sexo femenino, con lo cual los rumores de que dicha dama era una hechicera continuaron.

Hilda fue enjuiciada y en menos de dos días fue condenada a ser quemada viva en la plaza pública. La amarraron a un tronco de madera y posteriormente le prendieron fuego hasta que su cuerpo quedó consumido por las llamas.

En el instante en el que los gritos de la mujer cesaron, la gente se dio cuenta de que los restos de madera que quedaron sin quemar, ahora tenían un color verde. De ahí surgió el mito de que a las brujas se les debe quemar con madera que tenga esa tonalidad.


Cuentos cortos cómicos

Cuentos cortos cómicos

Algunas veces, se requiere relatar una historia de manera tal que resulte cómica o graciosa, ya sea para hacer olvidar a sus oyentes una situación que les preocupe o simplemente para que todos pasen un rato agradable.

Esta clase de cuentos cortos cómicos puede ser expresada de manera oral o bien escrita, dependiendo de las necesidades que se tengan en ese momento. También, cabe mencionar que los personajes que aparezcan en la crónica pueden ser inventados o reales.

Muchas personas que se dedican al humor, lo que hacen es transformar una anécdota común y corriente en un hecho humorístico. Algo que no se debe olvidar es que el desenlace debe ser inesperado.

Si el cuento se expone de manera oral, el interlocutor debe ser lo suficientemente ágil y avispado para transmitir las emociones que en ese momento está experimentando el personaje central de la obra. De lo contrario, la audiencia se aburrirá.

Otra característica de los cuentos cortos cómicos es que en ellos no siempre los protagonistas son los que se roban “el show”. Lo que intento decir es que en algunas historias hay personajes secundarios tan buenos que son capaces de ganar protagonismo mediante las acciones que llevan a cabo.

Una primera idea para escribir un cuento de este estilo podría ser la siguiente:

Un hombre que va caminando por la calle desea comprar una taza de café, más se da cuenta de que olvidó su cartera en casa. De pronto, delante de él aparece una brillante moneda de un dólar. Se agacha a recogerla pero en ese momento una corriente de aire hace que la moneda se ponga de canto y comience a rodar calle abajo.

El sujeto corre a toda prisa con el propósito de alcanzarla, más cuando está a punto de sujetarla con las manos, la moneda cae en una alcantarilla. Él alza la vista y se percata de que la coladera se ubica justo enfrente de la cafetería.


Táctica para la escritura de leyendas cortas

Táctica para la escritura de leyendas cortas

A menudo las leyendas cortas tratan acerca de hechos relevantes que sucedieron en el pasado y que por ende deben ser recordados por las siguientes generaciones. Una buena manera de empezar a escribir una de estas historias es imaginando el título que tendrá dicha crónica.

Lógicamente para lograr esto se necesita que el autor ya tenga en mente un punto de partida. De ser posible, platica tus ideas con amigos y familiares para que así decidas si lo que tienes pensado redactar puede ser de interés general o no.

También puedes pedirle a alguno de tus conocidos que te cuente una leyenda que conozca. De ser así, exígele que te brinde la mayor cantidad de datos posibles, pues esto enriquecerá tu texto.

Hablando de esto, debes estar seguro de que las ideas que estás escribiendo en ese momento sean compresibles para tu público objetivo. Es decir, que la trama principal se conecte con cada uno de los párrafos.

En el caso de que vayas a introducir un concepto en tu leyenda corta que sea poco conocido, asegúrate de brindarle al lector un significado claro y conciso sobre el mismo.

También es importante que revises bien las causas y las consecuencias que sufrirán tus personajes principales a lo largo de la historia, pues no olvides que las leyendas deben contar con cierto porcentaje de verosimilitud.

Otro punto a considerar es el que tiene que ver con la elección del sitio en donde se llevará a cabo la acción. Puede ser un poblado cercano a tu ubicación o bien otro completamente distinto. Por ejemplo, puedes estar viviendo en estos momentos en Colombia, pero redactar una leyenda que ocurrió en Uruguay.

Solamente que para hacer esto es indispensable que te documentes bien sobre el tema, ya que puede haber personas que también conozcan esa narración.

Finalmente, no te olvides de revisar con detenimiento la ortografía de tu obra (esto incluye también el uso de tildes y/o signos de puntuación).